El gótico es el estilo más representativo de la
arquitectura valenciana. València es gótica. Todos y cada uno de sus principales
edificios históricos pertenecen a éste estilo arquitectónico.
Pero además, no hablamos de un gótico igual al del resto de Europa. El gótico de
las zonas mediterráneas tiene unas características especiales, y dentro de éste,
el valenciano tiene un modo marcado muy diferente de hacer las cosas.
Nacida en el segundo cuarto del siglo XIII, como una forma colonial sobre un
territorio recién conquistado, fue evolucionando a lo largo del siglo XIV y
llegó a su madurez arquitectónica ya dentro del siglo XV, como una
representación tardía del estilo.
Durante el XVI y el XVII, muchas de sus fórmulas constructivas se siguieron
utilizando dentro de los nuevos gustos constructivos del renacimiento, por lo
que sus variadas soluciones arquitectónicas pervivieron de una forma
anormalmente larga en el tiempo.
Hasta la llegada del gótico, los modelos y formas constructivos se basaron
exclusivamente en la tradición romana. El gótico significó una evolución muy
importante, con nuevas formas y planteamientos, nuevos sistemas de organización
de la obra, y sobre todo, una experimentación tecnológica muy marcada.
Una nueva geometría de la traza, una nueva composición arquitectónica, unidas a
un aprovechamiento de la tradición romana, haciendo evolucionar sus modelos y
técnicas, fue lo más representativo del gótico mediterráneo.